Vivimos en la Era de la Sociedad. En todos lados, autoridades del saber de variados tonos políticos y morales pontifican la “necesidad” de una sociedad “preocupada”, “compasiva”, “moral”, e incluso “cristiana”. Ellos, en diferentes grados de fervor real o asumido, proclaman que la “sociedad” tendría o debería hacer esto o aquello, y rápidamente denuncian comoSeguir leyendo «Ego y Sociedad»