«Imagina a un número de hombres encadenados y condenados todos a muerte. Unos cuantos de ellos son asesinados todos los días a la vista de los demás, los que permanecen vivos aún, ven su propia condición en la de sus semejantes y, mirándose unos a otros con dolor y sin esperanza, esperan su turno. EstaSeguir leyendo «Insurrección contra el destino»